lunes, 11 de mayo de 2015

Me aferré a los sueños.

Tus ojos marrones acordes con los míos me seguían a todas partes, pero no me di cuenta hasta que se encontraron por primera vez en mucho tiempo. Y cuando lo hicieron no era capaz ni de pestañear. Intenté apartar la mirada pero fue imposible, estaba como hipnotizada. Empecé a sentir el calor en mis mejillas. Seguro que me había ruborizado. Me sentía inmóvil y entonces te acercaste despacio con esa sonrisa habitual con la que solías esperarme en mi portal. Con apenas cinco centímetros de distancia te inclinaste para besarme mientras acercaba mis manos a tu nuca como de costumbre. Pero antes de que pudiera rozar tus labios y volver a sentir ese nudo en el estómago que solo tú podías causarme, unas manos rodearon mi cintura y me alejaron de ti al mismo tiempo que la habitación oscurecía. Intenté desencadenarme pero ya era demasiado tarde. Estaba perdida en la oscuridad de mi interior, sin embargo, empecé a escuchar el sonido de mi móvil a lo lejos, aunque cada vez parecía más cercano, hasta que esas manos que me alejaron de ti y desaparecieron en la oscuridad, volvieron agitándome despacio y con ternura, como si quisieran decirme algo. De pronto, y con un movimiento brusco desperté con el susurro de mi madre que decía 'cariño, te llaman, debe ser importante', pero a mí no me parecía tan importante como volver a estar contigo. Aunque solo sea en sueños. 

domingo, 15 de marzo de 2015

Déjame sentir tus miedos
y sentir tu aliento,
déjame mirarte a los ojos
y morder esos demonios
que aún te persiguen
cada noche.

Una triste mirada.

Te llevaste mi vida,
me la arrancaste
sin ningún miramiento y
te fuiste dejándome aquí.
Sola. Acompañada simplemente
de una triste mirada disfrazada
con una bonita sonrisa que
ni el corazón más feliz
pudiera mostrar.

domingo, 1 de marzo de 2015

No te rindas.

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas por favor, no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estás sola,
porque yo te quiero.


 - Mario Benedetti               

Ven. Vuelve.

Cuando incluso puedo sentir tus dedos rozando mi piel, cuando aún puedo escuchar tu risa retumbando en las paredes de mi habitación, y cuando aún puedo sonreirle a tus demonios.
Te echo de menos.
Cuando incluso las palabras me dan la espalda, cuando las lágrimas son meras metáforas de los recuerdos que ni siquiera pertenecen a la realidad, y cuando el frío es solo una forma de referirme a tu ausencia. 
Te echo de menos. 
Cuando... qué más da; te echo de menos, joder. 
Vuelve.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Ira. Rabia. Odio. Fracaso. Desilusión. Impotencia. Frustración. Todo ello reducido a un par de lágrimas que se secaron con el paso del tiempo, pues nadie supo cómo borrarlas.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Una nueva soledad.

Como me la juegan los recuerdos cuando me paro a pensar. A pensarte. A pensarnos. Como me la juegan los suspiros cuando tu nombre me ahoga más que las caladas del cigarro. Cuando tu risa brilla en la oscuridad de mi mente. Cuando tus ojos desafían los míos. Cuando los escalofríos que me provoca el frío no son ni la mitad de intensos que me provocas al susurrarme 'te quiero'. Cuando mi cuerpo busca refugiarse en tus brazos a la espera de una calma que jamás volvería contemplar contigo.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Irme lejos y olvidar.

"Siento odio, furia, tristeza y me está matando por dentro, nadie es capaz de salvarme. Necesito paz, irme lejos y quizá no volver, olvidarme de cómo me llamo y de dónde prevengo, de los malos recuerdos y de los buenos que causan tristezas, de la mujer que amo y de la otra que aún no olvido."
- Paraíso en llamas.