Sabías o sospechabas que eso tenía que acabar; que más da si acabó mal,
no es tu culpa, sino de ambos, todo tiene un final y el vustro fue así,
frío, distante y con un estúpido y sencillo adios. ¿Y qué?, ¿pasa algo?,
¿hiciste mal? no, es tu percepción, desde pequeños nos enseñaron que
todo tiene un final feliz y que por mucho que las cosas se tuerzan
acaban increiblemente bien; pues ahora yo te digo que hay días en los
que las cosas se desvían por el camino equivocado, pero no puedes volver
a echar la mirada atrás, sigue hacia delante, rectifica tus errores
pero sin entretenerte en el camino, disfruta de cada paso que des porque
nunca sabrás en que momento de tu vida encontrarás la persona que te
hará feliz día a día sin excepción.

No hay comentarios:
Publicar un comentario