miércoles, 22 de enero de 2014

All monster are human.

"Soy de la generación del milenio, nacida entre los inicios del SIDA y el 11S más o menos; también llamada generación global. Se nos conoce por ser unos narcisistas privilegiados, porque somos la primera generación en la que todo niño recibe un premio solo por participar. Y las redes sociales nos permiten publicar si nos tiramos un pedo o nos comemos un sandwich y mostrárselo al mundo. Pero el rasgo que nos define, es la despreocupación por lo que nos rodea, la indiferencia ante el sufrimiento. Yo hice todo lo posible para no sentir dolor; sexo, drogas, alcohol, me deshice del dolor, de mi madre y del gilipollas de mi padre, de la prensa y de cualquier tío que no me correspondiera. Joder, me violaron en grupo y a los dos días ya iba a clase como si nada, algo tan fuerte te deja hecha polvo ¿no? La mayoría de gente no supera algo así, y yo solo pensaba en ir a por un batido. Daría todo lo que tengo y tendré por volver a sentir dolor, por sufrir. Suerte que Fiona está en horas bajas y tengo sus hierbas, una ventaja de estar como muerta es que pasas de advertencias; un líquido marrón casi me puso los pezones de punta pero creo que era un rollo psicosomático porque me ventilé todo el frasco y no sentí una mierda. Probé todos los ojos de tritón y las alas de mosca por si encontraba algo con lo que dejara de parecerme a Marilyn Manson. Y ahí está la trampa de todo esto, no siento una mierda. No puedo sentir nada. Creemos que el dolor es el peor sentimiento, pero no, ¿qué puede ser peor que este silencio eterno dentro de mí? Estaba acostumbrada a no comer durante días, o a comer como una loca y luego provocarme el vómito; ahora por muchos atracones que me de, no puedo llenar este vacío interior. No lo soporto más. Creo que me estoy volviendo loca. Tengo que hacer algo."

- Madison Montgomery
 (AHS 3x07)

jueves, 12 de diciembre de 2013

A solo un paso.

Llegas a un momento en tu vida que te apetece arriesgarlo todo, apostar hasta el último momento vivido junto a una persona, por algo que en un principio merece la pena. Crees que todo saldrá bien, y que por muy mal que vayan las cosas nada va a cambiar, ya sabes lo que dicen 'el que no arriesga no gana' ¿no? Pues bueno, no siempre es así. Hay veces, que dejas tantas cosas en manos de el destino, que él también se equivoca, o tal vez no. Solo sabes que ya no hay vuelta atrás después de esto y que justo en el momento en el que renuncias a todo por esa persona, también lo haces con todo lo que hubo detrás con ella. Los días irán pasando, la rutina se adueñará de vosotros, y lo único que os quedará será dar el siguiente paso. Un paso que os llevará de un amor que creíais de verdad y eterno, a un odio que ni siquiera tú podrás llegar a entender algún día... Pero recuerda que, a pesar de lo que después ocurra, hubo algo real en todo eso, así pues, ten en cuenta que «sufrir por amor, es morir en vida.» ¿Y ahora? ¿Sigue mereciendo la pena?

No tiene por qué ser una opción.


jueves, 5 de diciembre de 2013

Demasiado tarde para mirar atrás.

Después de casi dos años sin mirarnos a la cara, sin dirigiros la más mínima palabra, sin... aunque duela decirlo, después de todo lo vivido, sin conocernos. Esta mañana fue cuando te vi por primera vez desde entonces, y todos los sueños y planes que teníamos juntos renacieron en mi memoria como si hubiese ocurrido ayer. Cada mínimo detalle, cada caricia, cada beso, cada abrazo, cada 'te quiero' en un susurro volvieron a mí como si estuviese a mi lado. Pero yo sabía que no era así. Todo eso cambió hace demasiado tiempo, y ya por supuesto, si que era demasiado tarde para intentar recuperarlo, era tarde incluso para decir un maldito 'hola' e interesarme por tu vida. Así pues, me preguntaba si estarías con alguien, si serías feliz, pero imaginé que sí, siempre estabas alegre y sacabas fuerzas de donde solo había escombros de una derrota tras otra... Es gracioso que ahora lo único que tengamos en común, lo único que nos una sean recuerdos que no se volverán a repetir, como todas esas discusiones que daban vida a una relación que estaba muerta, y que llegaron hasta tal punto, que incluso acabaron con ella. Pero, aún después de todo, no me arrepiento de nada. Al fin y al cabo, ya es demasiado tarde como para mirar atrás. 

jueves, 31 de octubre de 2013

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No esperes que la vida te lo de todo hecho, porque esta misma, es un puzzle que solo tú sabes como completar. 

Depression.


Todos creen que eres feliz, que sonríes por un motivo que te llena y te hace sentir bien, que es una sonrisa real y no un engaño, pero lo que no saben es que estás destrozada por dentro. No saben que lo único que te apetece es llegar a casa y desahogarte. Romper a llorar de una vez por todas. No quieres preocupar a nadie, no quieres contestar ningún '¿qué te pasa?', ni que se te note que estás mal, que alguien te de un abrazo y dejar que se escapen las lágrimas de los ojos, así que intentas hablar con normalidad aunque tengas un nudo en la garganta que te impide hacerlo; ocultas tus ojos llorosos mediante un bostezo y es entonces cuando notas que tus lágrimas se ahogan. Miras el reloj y los minutos no pasan; parece que el tiempo se ha detenido. Deseas que todo pase pronto y poder dejar de fingir una felicidad que es inexistente en ti. Parece mentira, pero por fin ha llegado el momento, ahora estás a un palmo de la puerta de tu casa, te tiembla la mano y apenas puedes encajar la llave en la cerradura, cuando lo consigues no tardas ni cinco segundos en entrar. Estabas sola en casa, pero aún así no fue hasta que entraste en tu habitación, dejaste la mochila en el suelo y cerraste la puerta de un portazo, cuando te viniste abajo; apoyada contra la pared te dejaste caer al suelo, te acurrucas pegando las piernas contra tu pecho y te tapas la cara con las manos. Éstas, ahora están empapadas de lágrimas que ya nadie puede secar. 

domingo, 6 de octubre de 2013

Perdida.



«A veces tienes que aceptar el hecho de que algunas personas sólo han entrado en tu vida como una felicidad temporal.» 
- Ed Sheeran    


Piensas que tras su marcha, no te queda absolutamente nada, que todo tu mundo se ha venido abajo desde que se alejó de tu vida con un simple 'adiós' que ni siquiera tuvo valor de pronunciar. Te sientes vacía. Sin vida. No tienes ganas de absolutamente nada. Ni siquiera tienes fuerzas como para levantarte, mandarlo todo a la mierda y dejar de llorar. En ese momento lo único que tu cabeza es capaz de hacer es refugiarse en los recuerdos en los que más feliz eras a su lado, con la única intención de sentirte mejor, pero los efectos fueron todo lo contrario. Ahora, no ves ninguna salida, sientes como tu destino se ha quedado en un punto muerto, como se han cerrado todas las ventanas y puertas de una vida que tú querías pasar junto a esa persona. Y es entonces cuando te das cuenta, de que estás realmente perdida, pero tienes la esperanza de que en ese lugar se abrirá una grieta que sólo tú podrás romper, para poder salir y seguir hacia delante, al fin y al cabo, sabes que tarde o temprano serás capaz de encontrar el camino correcto, o quizás, encuentres a alguien que te guíe y no se separe de ti en mucho tiempo, aunque no sea para siempre; recuerda que no todos entran en tu vida para quedarse.

sábado, 5 de octubre de 2013

Amor.

«-¿Se puede vivir sin amor? 
-No. 
-¿Apesar del sufrimiento? 
-No cambiaría ese sufrimiento por nada.»

jueves, 19 de septiembre de 2013

Tampoco sé quererme sin ti.

«Si somos sinceros, el amor
no es mas que el hecho de
quererse más a uno mismo a
través de otra persona.
Así que si algún día vuelves a
venir a quererte conmigo,
que sepas que te sigo
esperando, porque yo 
tampoco sé quererme sin ti.»

                                 - Ernesto Pérez Vallejo

Ha llegado la hora.

- Hace mucho tiempo que esquivas mis "¿cómo estás?" contestando "aquí...". ¿Ocurre algo?
- No, nada, solo que he tenido una semana difícil, no he hecho más que torturarme preguntándome el por qué de esta puta situación, el por qué hemos tenido que perderlo todo. Pero, ¿sabes algo? ya va siendo hora de hacer limpieza de recuerdos inútiles en mi presente; al fin y al cabo, ya no forma parte de mi día a día y ha llegado el momento de dejarlo todo atrás y mirar hacia delante. 


«Debes aprender a olvidar a las personas
que se olvidan de ti.»