sábado, 30 de noviembre de 2019

no name.

Ten cuidado de a quién 
dejas entrar 
para que ilumine 
tus días grises. 

Puede llegar a incendiarte 
mientras buscas resfugio 
en sus brazos. 

No ardas con él. 

sábado, 16 de noviembre de 2019

Dejar ir.

Es hora de dejar ir tantas cosas... Necesito desprenderme de costumbres, de ilusiones, de sueños, de promesas incumplidas y rotas. Necesito desprenderme de mí y de algunas de las conductas que cuando me miro al espejo no dejan reconocerme. Necesito arrojarme al abismo y descubrir de nuevo mis alas y quedar a merced del viento. Necesito romper con el pasado, mis lazos, los hilos... Necesito dar una oportunidad. A mí. 


jueves, 24 de octubre de 2019

Refugio.

Y poco a poco, empezó a tejerse una nueva coraza a juego con su ojos, y no me refiero al color, sino a la desilusión, la soledad y la oscuridad que los habían inundado. 

miércoles, 23 de octubre de 2019

Ensomhet.


... entró en la ducha como cada mañana para despejarse, pero entonces sonó aquella canción que lo cambió todo. Cuando quiso darse cuenta se encontraba sentada bajo el agua camuflando las lágrimas que durante meses había retenido. Algo pasaba, y ya sabía qué era. Le puso palabras a lo que sentía por primera vez, pero aún así ya era demasiado tarde. Nadie podría sacarla de allí.


jueves, 3 de octubre de 2019

Allí estaba ella.

Allí estaba ella, en el mismo banco de siempre sosteniendo un pequeño libro entre sus manos. A esta distancia no consigo leer el título, pero sí sé por su expresión agridulce que duele; esta vez es un dolor diferente, se parece más a la decepción, a la derrota. Sí, esa es la palabra. Se la ve destrozada, como si quisiera gritar y romper ese libro, hacerlo mil pedazos, quemarlo y desprenderse de él para siempre, pero no puede, es como si formara parte de ella. Y entonces fue cuando lo vi, la portada estaba al descubierto, como si quisiera que la miraran y vieran el mismo dolor que producía al leerlo: recuerdos sumergidos en lágrimas secas.