domingo, 15 de marzo de 2015

Déjame sentir tus miedos
y sentir tu aliento,
déjame mirarte a los ojos
y morder esos demonios
que aún te persiguen
cada noche.

Una triste mirada.

Te llevaste mi vida,
me la arrancaste
sin ningún miramiento y
te fuiste dejándome aquí.
Sola. Acompañada simplemente
de una triste mirada disfrazada
con una bonita sonrisa que
ni el corazón más feliz
pudiera mostrar.

domingo, 1 de marzo de 2015

No te rindas.

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas por favor, no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estás sola,
porque yo te quiero.


 - Mario Benedetti               

Ven. Vuelve.

Cuando incluso puedo sentir tus dedos rozando mi piel, cuando aún puedo escuchar tu risa retumbando en las paredes de mi habitación, y cuando aún puedo sonreirle a tus demonios.
Te echo de menos.
Cuando incluso las palabras me dan la espalda, cuando las lágrimas son meras metáforas de los recuerdos que ni siquiera pertenecen a la realidad, y cuando el frío es solo una forma de referirme a tu ausencia. 
Te echo de menos. 
Cuando... qué más da; te echo de menos, joder. 
Vuelve.