domingo, 13 de julio de 2014

...

Hay noches que me desgastan, noches que desearía que se acabasen, y luego están estas noches que me consumen y los recuerdos se adueñan de mi mente y me perturban como si los estuviera viviendo. ¿Sabes? Duele demasiado vivir con el recuerdo de una persona que jugó contigo, que no se dio cuenta de que estabas ahí para ella, para cuándo más te necesitara... pero para cuando quiso abrir los ojos, yo estaba demasiado lejos. No continuaba estando a su alcance, para entonces, yo ya había decidido pasar página. Y a pesar del dolor, no me arrepiento de nada. Fui su juguete y fue lo único que supo demostrarme. ¿Dónde está el amor que me prometiste? ¿Eh? ¿Y las sonrisas que querías sacarme día y noche? ¿Y qué me dices de eso de hacerme feliz? ... Todo se quedó en míseras y estúpidas palabras que yo quise creerme. En el fondo pienso que fue culpa mía, por tonta y por cría. Por creerte. Por confiar en ti. En alguien que no se mereció ni un minuto de mi vida. En alguien que solo me hizo daño. Quién me rompió en corazón y quién me hizo creer que teniéndole cerca, nadie iba a poder hacerme daño. ¿Cómo iba a pensar yo, entonces, que quién me iba a hacer daño era la misma persona que intentaba protegerme del dolor? 
Irónica y puta vida.

martes, 1 de julio de 2014

Nadie dijo que conocerte, implicaría tener que olvidarte algún día y convivir con tu recuerdo.