con pequeñas lágrimas en las mejillas;
te extraño...
Y aunque tu recuerdo me inunde cada noche
no regresaré a tu lado.
El dolor crece cuando te miro,
el dolor nunca desaparece.
No puedo suplicarle a mi mente olvidarte,
mucho menos odiarte,
pero sí puedo perdonarte,
y así, poder dejarte atrás...
No hay comentarios:
Publicar un comentario