- No podemos seguir así.
- ¿Qué quieres decir?
- ¡¿En serio me preguntas eso?! Llevamos tiempo discutiendo, es una discusión detrás de otra, un no parar, y ya estoy harta. No quiero vernos así, pero lo único que hacemos es hacernos daño mutuamente. Lo que más me duele es ver que a ti te da igual, no respetas nada, te da igual como me acabe sintiendo yo, si eso conlleva que tú estés feliz, y eso no es así, esto es algo nuestro que quisimos compartir, y no puedes destrozarlo todo porque lleves un mes de mierda. Yo no tengo la culpa, he intentado animarte millones de veces, y me he cansado, no aguantaba más, lo siento, lo siento muchísimo, pero he de ser realista y admitirlo. No puedo seguir llevando esa vida a tu lado.
- Mira, déjeme en paz, prefiero estar solo.
- ¿Ves a lo que me refiero? Prefieres esconderte debajo de cualquier cosa, y no afrontarte a tus problemas, a dejarlos de lado e intentar no pensar en ello, y ese es tu error. No pretendas arreglar las cosas alejándote de ellas, porque lo único que consigues es hacerlo mucho más grande, además de que acabarás explotando por cualquier estúpida tontería, como nos pasa siempre a todos. Basta de tus enfados tontos, de tus piques sin razón y de hacerme sentir inferior a ti, yo no soy la razón de tus problemas. *Suspiro*. Solo veo dos opciones. O lo olvidamos todo y empezamos de nuevo, o esto se ha acabado. Esto solo habrá sido un punto y aparte en la vida de ambos, y a partir de ahora seguiremos caminos distintos. Y por cierto, no debes de preocuparte por mí, aunque eso nunca lo has hecho, pero tranquilo, porque no volveré a molestarte más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario