"Soy de la generación del milenio,
nacida entre los inicios del SIDA y el 11S más o menos; también
llamada generación global. Se nos conoce por ser unos narcisistas
privilegiados, porque somos la primera generación en la que todo
niño recibe un premio solo por participar. Y las redes sociales nos
permiten publicar si nos tiramos un pedo o nos comemos un sandwich y
mostrárselo al mundo. Pero el rasgo que nos define, es la
despreocupación por lo que nos rodea, la indiferencia ante el
sufrimiento. Yo hice todo lo posible para no sentir dolor; sexo,
drogas, alcohol, me deshice del dolor, de mi madre y del gilipollas
de mi padre, de la prensa y de cualquier tío que no me
correspondiera. Joder, me violaron en grupo y a los dos días ya iba
a clase como si nada, algo tan fuerte te deja hecha polvo ¿no? La
mayoría de gente no supera algo así, y yo solo pensaba en ir a por
un batido. Daría todo lo que tengo y tendré por volver a sentir
dolor, por sufrir. Suerte que Fiona está en horas bajas y tengo sus
hierbas, una ventaja de estar como muerta es que pasas de
advertencias; un líquido marrón casi me puso los pezones de punta
pero creo que era un rollo psicosomático porque me ventilé todo el
frasco y no sentí una mierda. Probé todos los ojos de tritón y las
alas de mosca por si encontraba algo con lo que dejara de parecerme a
Marilyn Manson. Y ahí está la trampa de todo esto, no
siento una mierda. No puedo sentir nada. Creemos que el dolor es el
peor sentimiento, pero no, ¿qué puede ser peor que este silencio
eterno dentro de mí? Estaba acostumbrada a no comer durante días, o
a comer como una loca y luego provocarme el vómito; ahora por muchos
atracones que me de, no puedo llenar este vacío interior. No lo
soporto más. Creo que me estoy volviendo loca. Tengo que hacer algo."
- Madison Montgomery
(AHS 3x07)